Cuando pensamos si es profesional hablar del poder de una oración, nos cuestionamos si nos hemos vuelto “blandos”. Señor, sabes que durante las últimas semanas hablamos de los dos suicidios en las instituciones donde trabajamos, que hemos visto agresión, y que cuando se tocan extremos como la toma de una institución en manos de quienes debieron hallar en esas clases un lugar tranquilo, hemos llegado a un punto cuando nuestra formación académica no es suficiente.
Tú sabes Señor, que sólo a tí regresamos cuando estamos así de cansados, y que no somos “blandos”, sino que este trabajo es lo que a veces se vuelve “duro”. Porfavor, que nuestras vidas no sean marcadas por esto, sino por lo mucho que aún podemos hacer.