Señor danos visión, que hagamos este término una realidad y no sólo parte de nuestro glosario administrativo. Enséñanos a ser animadores, a contagiar el entusiasmo que nos has dado. Y guíanos en el cumplimiento de nuestra visión personal. Gracias por la visión que pones para nuestras empresas, y por la visión personal que nos das como profesionales.